Enfermedad renal crónica

Enfermedades Vómitos, típicamente en la mañana, Susceptibilidad a hematomas o sangrado o sangre en las heces, Síntomas del sistema nervioso y del cerebro:somnolencia y confusión, Sensación de malestar general y fatiga, Sed excesiva, problemas para concentrarse o pensar, Problemas de sueño como insomnio, síndrome de las piernas inquietas o apnea obstructiva del sueño, Piel anormalmente oscura o clara, Picazón generalizada (prurito), Pérdida de peso sin tratar de hacerlo

Causas

La enfermedad renal crónica (ERC) empeora lentamente con el tiempo. En las etapas iniciales, puede que no haya ningún síntoma. La pérdida de la función por lo regular tarda meses o años en suceder y puede ser tan lenta que los síntomas no ocurren hasta que el funcionamiento del riñón es menor a una décima parte de lo normal.

La etapa final de la enfermedad renal crónica se denomina enfermedad renal terminal (ERT). Los riñones ya no funcionan y el paciente necesita diálisis o un trasplante de riñón.

La enfermedad renal crónica y la enfermedad renal terminal afectan a más de 2 de cada 1,000 personas en los Estados Unidos.

La diabetes y la hipertensión arterial son las dos causas más comunes y son responsables de la mayoría de los casos.

Muchas otras enfermedades y afecciones pueden dañar los riñones, incluyendo:

  • Problemas con las arterias que llevan a los riñones o que están dentro de estos
  • Anomalías congénitas de los riñones (como la poliquistosis renal)
  • Algunos analgésicos y otros fármacos
  • Ciertos químicos tóxicos
  • Trastornos autoinmunitarios (como lupus eritematoso sistémico y esclerodermia)
  • Lesión o traumatismo
  • Glomerulonefritis
  • Infección y cálculos renales
  • Nefropatía por reflujo (en la cual los riñones se dañan por el flujo retrógrado de orina hacia ellos)
  • Otras enfermedades del riñón

La enfermedad renal crónica lleva a una acumulación de líquido y productos de desecho en el cuerpo. Esta enfermedad afecta a la mayoría de funciones y sistemas corporales, incluyendo la producción de glóbulos rojos, el control de la presión arterial, la vitamina D y la salud de los huesos.

Síntomas

Los síntomas pueden abarcar:

  • Sensación de malestar general y fatiga
  • Picazón generalizada (prurito)
  • Dolor de cabeza
  • Pérdida de peso sin tratar de hacerlo
  • Inapetencia
  • Náuseas

Se pueden presentar otros síntomas, como:

  • Piel anormalmente oscura o clara
  • Dolor óseo
  • Síntomas del sistema nervioso y del cerebro:
    • somnolencia y confusión
    • problemas para concentrarse o pensar
    • entumecimiento en las manos, los pies u otras áreas
    • fasciculaciones musculares o calambres
  • Mal aliento
  • Susceptibilidad a hematomas o sangrado o sangre en las heces
  • Sed excesiva
  • Hipos frecuentes
  • Bajo nivel de interés sexual e impotencia
  • Cesación de los períodos menstruales (amenorrea)
  • Problemas de sueño como insomnio, síndrome de las piernas inquietas o apnea obstructiva del sueño
  • Hinchazón de pies y manos (edema)
  • Vómitos, típicamente en la mañana

Pruebas y exámenes

La hipertensión arterial casi siempre está presente durante todas las etapas de la enfermedad renal crónica. Una evaluación neurológica puede mostrar signos de daño a nervios. El médico puede oír ruidos cardíacos o pulmonares anormales con un estetoscopio.

Un análisis de orina puede revelar proteína u otros cambios. Estos cambios pueden surgir desde 6 meses hasta 10 años o más antes de que aparezcan los síntomas.

Los exámenes para verificar qué tan bien están funcionando los riñones comprenden:

  • Niveles de creatinina
  • BUN
  • Depuración de creatinina

La enfermedad renal crónica cambia los resultados de algunos otros exámenes. Cada pacientes necesita hacerse revisar lo siguiente de manera regular, con una frecuencia de cada 2 a 3 meses cuando la enfermedad renal empeore:

  • Potasio
  • Sodio
  • Albúmina
  • Fósforo
  • Calcio
  • Colesterol
  • Magnesio
  • Conteo sanguíneo completo (CSC)
  • Electrolitos

Las causas de la enfermedad renal crónica se pueden observar en:

  • Tomografía computarizada del abdomen
  • Resonancia magnética del abdomen
  • Ecografía abdominal
  • Gammagrafía renal

Esta enfermedad también puede cambiar los resultados de los siguientes exámenes:

  • Eritropoyetina
  • PTH
  • Examen de la densidad ósea

Tratamiento

Controlar la presión arterial es la clave para retrasar el daño mayor al riñón.

  • Los inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina (IECA) y los bloqueadores de los receptores de angiotensina (BRA) se emplean con mayor frecuencia.
  • El objetivo es mantener la presión arterial en o por debajo de 130/80 mmHg.

Otros consejos para proteger los riñones y prevenir cardiopatía y accidente cerebrovascular:

  • No fumar
  • Consumir comidas bajas en grasa y colesterol
  • Hacer ejercicio regular (hable con el médico o enfermera antes de empezar)
  • Tomar fármacos para bajar el colesterol, si es necesario
  • Mantener el azúcar en la sangre bajo control

Siempre hable con el nefrólogo antes de tomar cualquier medicamento de venta libre, vitamina o suplemento herbario. Cerciórese de que todos los médicos que usted visita sepan que usted padece enfermedad renal crónica.

Otros tratamientos pueden abarcar:

  • Medicamentos especiales llamados enlaces de fosfato, para ayudar a evitar que los niveles de fósforo se vuelvan demasiado altos.
  • Tratamiento para la anemia, como hierro extra en la alimentación, comprimidos de hierro, inyecciones especiales de un medicamento llamado eritropoyetina y transfusiones de sangre.
  • Calcio y vitamina D extra (siempre hable con el médico antes de tomarlos)

Tal vez necesite hacer algunos cambios en su dieta. Ver: dieta para la enfermedad renal crónica para mayores detalles.

  • Puede ser necesario limitar la ingesta de líquidos
  • El médico le puede recomendar una dieta baja en proteínas
  • Es posible que tenga que restringir la sal, el potasio, el fósforo y otros electrolitos
  • Es importante obtener suficientes calorías si está bajando de peso

Hay diferentes tratamientos disponibles para los problemas con el sueño o el síndrome de la pierna inquieta.

Los pacientes con enfermedad renal crónica deben mantener al día las vacunas importantes, como:

  • Vacuna antineumocócica de polisacáridos (PPV, por sus siglas en inglés)
  • Vacuna antigripal
  • Vacuna contra el H1N1 (gripe porcina)
  • Vacuna contra la hepatitis B
  • Vacuna contra la hepatitis A

Cuando la pérdida de la función renal se vuelva más severa, usted necesitará prepararse para diálisis o un trasplante de riñón.

  • El momento para comenzar la diálisis depende de factores diferentes, incluyendo resultados de exámenes de laboratorio, gravedad de los síntomas y estado de preparación.
  • Usted debe empezar a prepararse para la diálisis antes de que sea absolutamente necesario. La preparación incluye aprender acerca de la diálisis y los tipos de terapias con ésta, al igual que la colocación de un acceso para dicha diálisis.
  • Incluso aquéllos que sean candidatos para un trasplante de riñón necesitarán diálisis mientras esperan que haya disponibilidad de un riñón.

Grupos de apoyo

Ver: grupos de apoyo para la enfermedad renal

Pronóstico

A muchas personas no se les diagnostica la enfermedad renal crónica hasta que han perdido gran parte de su función renal.

No hay una cura para la enfermedad renal crónica. Sin tratamiento, generalmente progresa a una enfermedad renal terminal. El tratamiento de por vida puede controlar los síntomas de esta enfermedad.

Posibles complicaciones

  • Anemia
  • Sangrado del estómago o los intestinos
  • Dolor óseo, articular o muscular
  • Cambios en el azúcar de la sangre
  • Daño a los nervios de las piernas y los brazos (neuropatía periférica)
  • Demencia
  • Acumulación de líquido alrededor de los pulmones (derrame pleural)
  • Complicaciones cardiovasculares

    • insuficiencia cardíaca congestiva
    • arteriopatía coronaria
    • hipertensión arterial
    • pericarditis
    • accidente cerebrovascular
  • Niveles altos de fósforo
  • Niveles altos de potasio
  • Hiperparatiroidismo
  • Aumento del riesgo de infecciones
  • Daño o insuficiencia hepática
  • Desnutrición
  • Aborto espontáneo y esterilidad
  • Convulsiones
  • Debilitamiento de los huesos y aumento del riesgo de fracturas

Prevención

El tratamiento de la afección que está causando el problema puede ayudar a prevenir o retardar la enfermedad renal crónica. Los diabéticos deben controlar sus niveles de azúcar en la sangre y presión arterial, al igual que abstenerse de fumar.

Nombres alternativos

Insuficiencia crónica del riñón; Falla renal crónica; Falla crónica de los riñones; Insuficiencia renal de tipo crónico