Es un síndrome en el cual el tejido muscular bajo la piel, llamado fascia, se inflama y se torna grueso. La rápida inflamación se puede presentar en las manos, los brazos, las piernas y los pies.La enfermedad es similar a la esclerodermia.
La causa de la fascitis eosinofílica se desconoce. Las personas con esta afección tienen una acumulación progresiva de eosinófilos, un tipo de glóbulo blanco, en la fascia y los músculos afectados. Los eosinófilos están asociados con reacciones de tipo alérgico, pero su función específica se desconoce en su mayor parte.
El síndrome es más común en personas entre los 30 y 60 años y, en algunos casos, parece desencadenarse por la actividad física extenuante.
Los exámenes que se pueden hacer abarcan:
El tratamiento con corticosteroides y otros medicamentos inmunodepresores brinda alivio de los síntomas, en especial cuando se inician a comienzos de la enfermedad. Los antinflamatorios no esteroides (AINES) también pueden ayudar a aliviar los síntomas.
En la mayoría de los casos, la afección desaparece en 3 a 5 años; sin embargo, los síntomas pueden retornar (reaparecer) o persistir.
La artritis es una complicación poco común de la fascitis eosinofílica y algunos pacientes pueden desarrollar cánceres relacionados con la sangre.
Solicite una cita con el médico si tiene síntomas de este trastorno.
No hay una forma de prevención conocida.